Publicidad:
Terra
La Coctelera

begoripalda

31 Octubre 2010

100 AÑOS DE MIGUEL HERNANDEZ

Recordar a Miguel Hernández, que desapareció en la oscuridad, y recordarlo a plena luz del día, es un deber de agradecimiento a su herencia poética.  Su poesía es de surcos, de tierra, de amapolas y de panales, viva como la sangre, duradera como una luz que no cesa.

En Orihuela, en un Octubre de 1910 vino a nacer Miguel Hernández. En una familia sencilla pero con acomodo, dedicada a la cría de ganado. Miguel amaba a su pueblo del que llegó a decir:

"Si queréis el goce de visión tan grata

Que la mente a creerlo se resiste;

Si queréis en una blonda catarata

De color y luces anegar la vista;

Si queréis en ámbitos tan maravillosos

Como en los que en sueños la alta mente yerra,

Revolar, en estos versos milagrosos,

Contemplad mi pueblo, contemplad mi tierra."

 

No pasó penurias de hambre en su niñez, pero su infancia transcurrió sin lujos, ayudando a cuidar el ganado, alternando escuela y cabras. Con 15 años, y a pesar de que los Jesuitas lo proponían para una beca, Miguel se encontró con la oposición de su padre que le tenía otro destino preparado.  Su padre rechazó la beca y salió Miguel del colegio para dedicarse al pastoreo.

No era ese, sin embargo el destino de Miguel Hernández. Mientras estaba en los campos cuidando el ganado de su padre, leía libros prestados de la biblioteca, escribía cancioncillas y hasta sofisticados poemas que recordaban a los clásicos, a Góngora, a quien él tanto admiraba. Formó un grupo literario en Orihuela ... y su vocación poética se fue desarrollando entre su trabajo de pastor, la biblioteca y sus círculos literarios. Iba madurando así Miguel autodidacta y con unos ahorros de su madre, que  quizá intuía el valor de su hijo, viajó a Madrid y aunque la primera vez fue un desastre, lo intentó de nuevo y encontró un trabajo del que vivir, y contactó con los grupos literarios de moda en la capital, conoció a Vicente Aleixandre  quien supuso una importante ayuda para  Miguel. También conoció a otros poetas de la generación de 27 con quienes compartió la admiración por Góngora y algunas otras cosas.  Y conoció a Pablo Neruda con quien trabó amistad.

 Hay diferencia de opiniones a la hora de incluir a Miguel Hernández en un movimiento poético. Hay quien defiende que es un poeta rezagado de la Generación del 27, incluso hay quien está muy en contra del mismo concepto de  "generación". Se incluye, en otros casos, con los poetas de la guerra porque la guerra marcó profundamente su trayectoria. Podemos discutir y establecer coincidencias y divergencias, pero libre de etiquetas, la poesía de Miguel Hernández supone una herencia que ocupa un lugar de privilegio en la poesía de todos los tiempos.

 

En 1935, un compañero, un amigo fraternal  "con quien siempre quería" Ramón Sijé. Muere, y Miguel  sumido en su dolor profundo, escribe la más hermosa y sentida elegía.

"Yo quiero ser llorando el hortelano

De la tierra que ocupas y estercolas

Compañero del alma tan temprano"

 Miguel se expresa en este poema de forma desgarrada, tanto le duele la muerte de su compañero:

"A las desalentadas amapolas

Daré tu corazón por alimento

Tanto dolor se agrupa en mi costado

Que por doler me duele hasta el aliento"

Y acaba Miguel su elegía sin resignarse a esta pérdida, reclamando al cielo y a la tierra la presencia de su amigo del alma:

"A las aladas almas de las rosas

Del almendro de nata te requiero

Que tenemos que hablar de muchas cosas,

Compañero del alma, compañero."

 

 Al año siguiente, sin recuperarse aún de esta pérdida, estalla una desgracia colectiva: la Guerra Civil. Miguel se alista en el bando republicano y también, porque la vida sigue a pesar de todo, Miguel se descubre definitivamente enamorado. En plena guerra, logra escapar brevemente a Orihuela y se casa con josefina Manresa, es el 9 de Marzo de 1.937, pasan unos días y tiene que marchar al frente de Jaén. Hay escasas felicidades en su vida de recién casado, Josefina queda embarazada, Miguel escribe:

  "Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.

Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo."

Sigue, a partir de entonces Miguel un destino compartido con tantos otros, es apresado, condenado a muerte, conmutada la pena luego a treinta años, va de prisión a prisión, enferma, una bronquitis que se complica, neumonía, tifus, tuberculosis y muere en una enfermería de una prisión alicantina a las 5.30, una madrugada de Marzo de 1942, con tan solo 31 años, muere de tuberculosis y tristeza. De esos años de peregrinación carcelaria son algunos de sus mejores poemas. En sus cartas, su mujer le confiesa que se alimenta casi exclusivamente de pan y de cebolla, son, de entonces, las tan conocidas nanas de la cebolla:

"La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre."

 

Y con una existencia  entre rejas, enfermo, privado de su familia y de todo lo que ama, se alza su voz defendiendo lo que  siempre tuvo claro, la libertad:

 

"Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol caudal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho; dan espuma mis venas
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida."

 

  

Y queda  la esperanza como una ventana abierta, en esa "canción última" que puede servirnos de vivo epitafio para un poeta que ahora cumple 100 años:

 

 CANCION ÚLTIMA.

 Pintada, no vacía:

pintada está mi casa

del color de las grandes

pasiones y desgracias.

 

Regresará del llanto

adonde fue llevada

con su desierta mesa,

con su ruinosa cama.

 

Florecerán los besos

sobre las almohadas.

Y en torno de los cuerpos

elevará la sábana

su intensa enredadera

nocturna, perfumada.

 

El odio se amortigua

detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

DEJADME LA ESPERANZA

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

servido por begoña 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de begoña

begoripalda

algorta, España
ver perfil »
contacto »

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera