BOLAÑO, PERRO ROMÁNTICO.
Acabo de leer un libro, mejor aún, acabo de descubrir a Roberto Bolaño, un gran escritor. Nacido en Chile, huido de Chile a Méjico, afincado luego en Cataluña, en Blanes, Roberto Bolaño escribía como respiraba, con una necesidad urgente, de escritor hasta los huesos, y eso se nota desde el otro lado de las páginas, el del lector, se aprecia su aliento y su pálpito.

No he comenzado por las novelas "importantes" de este escritor, se trata de una novela, "AMULETO" una narración relativamente breve, en la que me ha fascinado especialmente la protagonista por boca de quien todo se va expresando fluidamente entre comentarios, realidades, pensamientos y ensoñaciones de una belleza hipnótica. Vaya aquí un párrafo para captarlo. Habla Auxilio, esa protagonista tan especial que vive la poesía en la cercanía de los libros y en el contacto con los poetas:
"Así que lo único cierto es que yo frecuentaba la casa de león Felipe y la casa de Pedro Garfias y que los ayudaba en lo que podía, quitándoles el polvo a los libros y barriendo el suelo, por ejemplo, y que cuando ellos protestaban yo les decía déjenme tranquila, ustedes escriban y déjenme a mí preocuparme de la intendencia, y que entonces León Felipe se reía y don Pedro no se reía, Pedrito Garfias, qué melancólico, él no se reía, él me miraba con sus ojos como de lago al atardecer, esos lagos que están en medio del monte y que nadie visita, esos lagos tristísimos y apacibles que no parecen de este mundo, y decía no te molestes, Auxilio, o gracias, auxilio, y no decía más. Qué hombre más divino. Qué hombre más íntegro. Se quedaba de pie, inmóvil, y me daba las gracias. Eso era todo y con eso a mí me bastaba. Porque yo me conformo con poco. Eso salta a la vista."

Roberto Bolaño ganó una serie de premios literarios, lo que era suficiente para garantizar su buena escritura, pero no parecía ser suficiente para que las editoriales, impermeables a veces a la calidad y transpirables al negocio, le aceptaran sus obras, y esto es algo que nos hace reflexionar: "cuántos buenos escritores se quedarán en cajones porque al empleadillo del teléfono o al negociante de turno se le pone... en fin".
Roberto Bolaño falleció en el hospital Valle de Hebrón de Barcelona esperando un hígado de recambio porque el suyo iba mal. Roberto Bolaño murió de una insuficiencia hepática. Dejó una novela casi acabada "2666" que añadida a "Detectives salvajes" pretendo leer en breve. "2666" salió a la venta cuando ya no estaba aquí su autor para disfrutar de este éxito, pero están sus hijos quienes serán los beneficiarios.
Y por si fuera poco el aspecto de novelista, me paso por internet y descubro también a a un Roberto Bolaño poeta. He aquí una breve muestra de su poesía, directa, con cierta ironía, me gusta:
" Ahora paseas solitario por los muelles
De Barcelona.
Fumas un cigarrillo negro y por
Un momento crees que sería bueno
Que lloviese.
Dinero no te conceden los dioses
Mas sí caprichos extraños.
Mira hacia arriba:
Está lloviendo"
Me ha llamado la atención una definición que alguien ha hecho de este novelista y poeta y que he leído últimamente en alguna parte:
"Bolaño, poeta y perro romántico, rabioso y apaleado."
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

luis dijo
Cada vez te salen más guapos.
20 Noviembre 2010 | 08:53 PM