ALL THAT JAZZ
Aquí en Getxo, en el Festival de Jazz, este año hemos ido al concierto de Brandfor Marsalis y... bien... bien el concierto porque Branford es muy bueno, pero... se nos hizo largo. Me explico. Una noche que empieza a las nueve con los ganadores de grupos y luego un intermedio y luego la figura y su grupo, nos da la media noche en fin... se nos hizo largo. Branford Marsalis. El cansancio no perdona. Estos figuras del Jazz, a veces son divos, y no hacen muchas concesiones. En mi opinión, en un festival, aunque sea de Jazz, hay que dar un poco de cancha a la afición, porque por muy bueno que sea el contrabajo, un solo de contrabajo a medio concierto será apreciado por los eruditos, pero al aficionado común le cansa un poquito y la actuación decae. No obstante, Branford nos ofertó momentos muy brillantes y el grupo era fantástico,.Él tocó menos de una hora en total, (esto también es muy de los divos)
Branford Marsalis pertenece a una estirpe de músicos de Nueva Orleans. Tiene un bagaje importante de educación en música clásica, (se le notaba más cuando cogía el saxo soprano) pero también ha tocado otros asuntos como Funk, Rock, (acompañó a Sting y participó en los conciertos de "Live AID"). En puro Jazz, este saxo ha sonado con Herbie Hancock, con Dizzy Guillespie, con Art Blakely y con Miles Davies, en los últimos años del gran Miles. Su padre es Ellis Marsalis, que hasta hace unos años ocupó la cátedra de estudios de jazz en la University of New Orleans, y su hermano es Wynton Marsalis, de quien se dice que es el heredero natural de Miles Davis. Su último disco está grabado al alimón con Joey Calderazzo, el espectacular pianista del concierto y tengo noticia de que se trata de un disco especialmente sensible, lírico, de los de oir a gusto. Lo buscaremos.
El batería del grupo era Justin Faulkner, un fantástico animal de percusión, en el mejor de los sentidos. Un hombre de 20 años que utilizaba las baquetas como una prolongación de sus tensos brazos , muy vital, todo conformaba un conjunto vivo, una especie de centauro mitad hombre mitad batería, muy bueno, muy joven, una fuerza de la naturaleza, creo que se me nota que me impresionó bastante.
Largo, pero un buen concierto, hubo momentos mágicos de esos que le hacen creer a una que todo está bien, que cada cosa, cada nota, está en su sitio.
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